lunes, 30 de mayo de 2016

"VESTIDOS PARA LA OCASIÓN. LA INDUMENTARIA EN LOS RITOS DE PASO". MUSEO DE ARENYS DE MAR


"La humanidad ha creado unos ritos para los momentos excepcionales del ciclo vital: el nacimiento, el paso a la edad adulta, la creación de una nueva familia y la muerte. Pero también tenemos una indumentaria concreta para identificarnos profesionalmente, como los uniformes, o para las ceremonias de carácter extraordinario" 

Con estas palabras de Neus Ribas San Emeterio, directora del Museu de Arenys de Mar (Museo Marés del Encaje), os presento esta interesante y singular exposición, que podréis visitar en dicho museo hasta el día 18 de diciembre de 2016 . Gira en torno a los ritos de paso. Ritos sacramentales ligados a la religión cristiana, que completan el círculo de la vida. Se inician con el nacimiento y el bautismo, y se cierran con la extremaunción y la muerte. 

Exposición "Vesidos para la ocasión. La indumentaria en los ritos de paso"
En el Museu Arenys de Mar, hasta el 18 de diciembre de 2016
Los vestidos y complementos que podréis contemplar en esta muestra, corresponden al periodo comprendido entre la segunda mitad del siglo XIX y primera mitad del siglo XX.


BAUTISMO

El rito del Bautismo representa en la religión cristiana, la incorporación de un nuevo miembro a la comunidad, la elección de un nombre y su purificación. Por tal motivo, el vestido de cristianar era tradicionalmente de color blanco, con el objeto de representar la pureza e inocencia del recién nacido. 

Vestido de cristianar de Félix Cucurull i Tey. Se compone de dos piezas: vestido y capa con capucha. Fue elaborado por su madre, Leonor Tey en 1919, en algodón blanco con encajes y bordados mecánicos. Museo de Arenys de Mar

Neus Ribas San Emeterio, directora del Museo de Arenys de Mar
Según Neus Ribas, el vestido de cristianar aparece en el siglo XVIII, cuando se va abandonando el rito de sumergir al recién nacido en el agua, adquiriendo mayor importancia en el siglo XIX. Normalmente era confeccionado por alguien de la familia, o bien se encargaba a algún taller especializado.


PRIMERA COMUNIÓN

Desde un punto de vista antropológico, la ceremonia de la primera comunión representaba, hasta la primera mitad del siglo XX, el paso del niño a la edad adulta. Señalaba el momento en que el niño estaba preparado espiritualmente para recibir el sacramento de la Eucaristía. Esto ocurría hacia los 7 u 8 años de edad.

Vestido de comunión de Pepita Ramis, 1912. Algodón, gasa y entredoses de encaje de bolillos
Museo de Arenys de Mar 

En los inicios del siglo XX, las niñas vestían como pequeñas novias, con velo y vestido largo de color blanco. Los niños, también vestían simbólicamente como adultos; con pantalón largo, corbata y chaqueta, o uniforme de marinero.
A partir de los años 20, el vestido adquirió un protagonismo especial. Ya en los años 60, los vestidos se hicieron más sencillos, eliminando en muchos casos el velo, aunque el blanco siempre ha sido,  y sigue siendo, el color protagonista.


Velo de comunión, 1931. Tul mecánico de algodón. Colección Francesca Bonnemaison
Museo de Arenys de Mar
Fotografía Txeni Gil

Complementos para la Comunión.
Museo de Arenys de Mar

Los complementos eran muy importantes en el rito de la Primera Comunión. Algunos tenían carácter religioso, y otros formaban parte del ajuar de esta ceremonia. Bolsas y misales de comunión, rosarios, recordatorios y guantes, formaban parte de ellos, y normalmente eran regalados a los niños por sus familiares.


MATRIMONIO

La ceremonia era tradicionalmente el punto final a todo un proceso de cortejo, compromiso y negociaciones económicas entre las dos familias. La mujer aportaba al matrimonio un arca de novia con el ajuar doméstico necesario para el nuevo hogar.


Assumpció Iborra el día de su boda con Alfred Pérez en Barcelona, 1904.
Fotografía Audouard, cedida por la familia Pérez Bastardes



Arca y juego de cama de novia. Primer cuarto del siglo XX.
Algodón bordado a mano y bordes decorados con ret fi catalán
Museo de Arenys de Mar
Fotografía de Txeni Gil
El ajuar que aportaba la novia al matrimonio era muy importante, ya que formaba parte de su dote. De hecho, las mujeres pasaban gran parte de su adolescencia y juventud preparándolo con mimo y esmero. Normalmente se componía de ropa blanca para el hogar; sábanas, toallas, mantelería, camisones y ropa interior para la novia. Todo ello primorosamente decorado con encajes y bordado a mano con sus iniciales.

Conjunto de ropa interior de novia, formado por un cubrecorsé y unos culottes de algodón. Perteneció a Assumpció Iborra i Guillem, y se confeccionó en 1904 para su boda

Fotografía Txeni Gil
Una de las piezas estrella de esta exposición, es este vestido de los años 20, que pertenece a la Colección Viñas-L´Arca de Barcelona. Se trata de un vestido corto, de satén de seda en color crema, compuesto por cuatro piezas; mangas de tul, forro de seda y lamé de plata, capa de corte o cola, y vestido en forma de túnica, ornamentado con strass y paillettes.


Vestido de novia tipo túnica, ca. 1920.
Seda y lamé bordado con strass y paillettes
Colección Viñas- L´Arca
La túnica es la pieza central sin aberturas laterales, y está diseñada para ser colocada por la cabeza. Con sisas amplias y ribetes decorados con strass y paillettes. La cola, de forma cuadrada, parte desde los hombros, y está rematada en los laterales por una franja de 10cm de lamé finamente bordado. 
El vestido se complementa con un fino velo de tul de algodón y encaje mecánico de Cornelly, y corona de azahar realizada con cera, alambre e hilo de plata.


Vestido de novia, años 20. Colección Viñas- L´Arca
Fotografía 
Txeni Gil



Detalle de la cola
Detalle del strass y paillettes


En las zonas rurales, hasta el primer cuarto del siglo XX, los contrayentes empleaban el traje tradicional en esta fecha tan señalada.
Boda rural en San Pedro de Terrassa, junio de 1930
Colección B. Ragón
Archivo Municipal de Terrassa

COMPLEMENTOS DE LA NOVIA

Durante el siglo XIX, y hasta finales de la Primer Guerra Mundial, el abanico, el pañuelo y el velo eran tres elementos fundamentales en el ajuar de la novia. 

Los abanicos de boda era generalmente, de color blanco, elaborados con materiales nobles, como el marfíl, nácar para el varillaje y  finos encajes para el país, donde a menudo se representaban escenas galantes, motivos florales, o las iniciales de los novios entrelazadas.


Neus Ribas analiza un delicado abanico de novia que data de la primera mitad del siglo XIX. 
Colección Carmen Tórtola Valencia.
Depósito del Colegio del Arte Mayor de la Seda de Barcelona

Museo de Arenys de Mar

La tradición indicaba que la novia debía llorar el día de su boda, pues en el ámbito rural auguraba un año de buenas cosechas. En las bodas de la burguesía, las lágrimas de la novia indicaban que ésta no lloraría nunca más. Por tanto, el pañuelo blanco de encaje, bordado con sus iniciales era un complemento muy importante en su ajuar.







Pañuelo de novia. Primer cuarto del siglo XX.
Algodón, tejido y volante de ret fi realizado con bolillos
Museo de Arenys de Mar
En cuanto al velo de novia, sabemos que a partir del siglo XIX, el velo se elaboraba generalmente con tul, y luego se le aplicaban los motivos realizados con aguja o bolillos. Este proceso encarecía extraordinariamente la pieza. Con la llegada del encaje mecánico, el velo de encaje se democratizó al ser más económico.

Mantilla de seda. Blonda de dos tonos realizada con bolillos.
Primer cuarto del siglo XX
Museo de Arenys de Mar
En España, la mantilla adquirió gran protagonismo en el rito de las bodas. Hasta los años 30 del siglo XX, muchas novias que se casaron con vestidos de color negro, los complementaron con mantillas del mismo color.


Vestido de novia en color negro, ca. 1870-80.
Tafetán de seda con adornos de pasamanería y encaje de bolillos.
Col. Museo de la Anchoa y la Sal de L´Escala



MUERTE

Para el rito de la muerte, los elementos textiles constituían una parte fundamental. El paño de extremaunción (ritual de despedida que se administra antes de la muerte, que purifica y prepara para el último viaje) de lino o algodón blanco, así como la vestimenta y velos de luto en color negro, empleados para escenificar el dolor por la pérdida de un ser querido. 


Fotografía Txeni Gil

La exposición concluye con la visita a una sala destinada a mostrarnos la indumentaria asociada al rito de la muerte. Además, podréis contemplar la vestimenta para las ceremonias solemnes. Tal es el caso de la indumentaria de la jerarquía eclesiástica, o la de los doctores universitarios; consistente en toga, birrete, mufeta y puñetas de encaje, empleadas para los actos protocolarios.


Las puñetas son adornos que se llevan en las bocamangas. Distinguen a los magistrados, fiscales, doctores universitarios. También la lucen algunos cargos de la jerarquía eclesiástica.
Museo de Arenys de Mar

Por último, señalar esta pieza tan singular, que enlaza y cierra el círculo de la vida. En la que nacimiento y muerte, así como los colores blanco y negro se unen en una misma prenda cargada de simbolismo. Se trata de un vestido de cristianar de luto, propiedad de Francesc Sarrais Serra, nacido en 1850, quien perdió a su padre antes de nacer, y la familia, para respetar el luto, confeccionó el vestido de seda en color beige, al que añadió un sobrevestido de encaje mecánico en color negro, y adornos en satén del mismo color.

Vestido de crsitianar de luto, 1850.
Seda y algodón. Encaje mecánico
Museo de Arenys de Mar

Este post es sólo una pincelada de lo que la exposición nos muestra. Lo más interesante os queda por descubrirlo a vosotros. Tenéis de plazo hasta el día 18 de diciembre en el Museo de Arenys de Mar. 

No os la podéis perder!



Museu d´Arenys de Mar: Calle de la Iglesia nº 43 (Arenys de Mar)
Tfno: (0034) 93 792 44 44
http://museu.arenysdemar.cat


Horarios de visita: 
Martes a sábado de 10a 13h y de 16 a 18h
Domingos y festivos de 11 a 13h
Lunes cerrado


Agradecimientos:

Neus Ribas San Emeterio
Joan Miquel Llodrá
Isabel Roig


Bibliografía: 

Catálogo de la exposición: AAVV: "Vestidos para la ocasión. La indumentaria en los ritos de paso". Cataluña, mayo, 2016


Fotografías:

Txeni Gil
Karin Wachtendorff









jueves, 28 de abril de 2016

LA COLECCIÓN DE INDUMENTARIA HISTÓRICA DE FRANCISCO ZAMBRANA


Francisco Zambrana, seguidor de mi página de Facebook,  se puso en contacto conmigo para hablarme de su colección de indumentaria histórica. A lo largo de los años, ha logrado reunir más de 700 piezas de todo tipo. Nos ha contado su historia a través de esta entrevista que hemos ilustrado con algunas fotografías.

Imagen de la exposición "Fiesta y Simulacro". Málaga, 2007

¿Cómo comenzaste tu colección, y cómo has ido reuniéndola?
Desde muy niño fui dado a coleccionar diversos objetos de lo más variopinto, para mí era una forma de atesorar belleza; contaba con algunas piezas de indumentaria de familia, en concreto las ligas y guantes de novia de mi abuela, que se casó en 1935.


Mi abuela fue primera oficiala en una Casa de Modas de Málaga hasta que se casó. Su vestido de novia fue realizado en aquella casa, aunque desgraciadamente no se conserva, ya que ella misma lo acortó y tiñó de negro para luto.

Ya siendo un joven, conseguí adquirir algunas piezas en anticuarios y mercadillos, y al aparecer Internet en nuestro día a día, me abrió cientos de puertas, tanto para encontrar piezas en cualquier lugar del mundo, como para contactar con otros coleccionistas y estudiosos de la indumentaria histórica. Las salas de subastas también me han dado alguna que otra alegría. Cuando se adquieren, habitualmente no se conoce su procedencia, y las casas de subastas son muy discretas a la hora de revelar su origen. Sólo en el caso de las donaciones, se puede conocer la "historia" de la pieza.

Zapatos de Balenciaga que pertenecieron a la reina Fabiola de Bélgica, ca. 1970-71
Fueron donados por ella misma para una subasta benéfica.

¿De cuántas piezas se compone, y qué cronología abarca tu colección?
En la actualidad, la Colección de Indumentaria Histórica Francisco Zambrana-Málaga, consta de más de setecientas piezas (incluyendo accesorios) de indumentaria femenina, masculina e infantil, con un arco cronológico que abarca desde mediados del siglo XVIII a 1970. Fundamentalmente, se centra en la indumentaria burguesa o internacional, que ya es de por sí muy extensa. También poseo algunos uniformes militares y alguna pieza de indumentaria tradicional. La indumentaria femenina es la mejor representada en los siglos XIX  y XX, mientras que las piezas de vestuario masculino están mejor representadas en el siglo XVIII.


Conjunto masculino de 1790, que consta de casaca, calzón y chupa, confeccionado en seda exquisitamente bordada, que perteneció a un personaje ilustre de Galicia.

Detalle de los bordados de la casaca.

¿Cuál o cuáles son las piezas más significativas, aquellas que tienen un valor especial para ti?
Me maravillan dos pequeños fragmentos de lino de vendas de momias de más de cuatro mil años. Resulta increíble pensar que hayan sobrevivido a lo largo del tiempo, y que hayan formado parte de la historia del Antiguo Egipto. 

Como significativas, por un lado, las piezas que son de por sí importantes, como las del siglo XVIII, un conjunto de baile de Maison Worth de 1896, o las de Balenciaga Pedro Rodríguez. 
Por otro lado,  las que tienen para mí un valor sentimental, son el conjunto nupcial de mi madre, realizado por mi abuela en 1965. 



Conjunto de baile de la Maison Worth, ca. 1896. Perteneció a una familia aristocrática española que pasaba sus veranos en San Sebastián y Biarritz,  y que encargaba en París sus más ricos conjuntos. 





¿En cuántas exposiciones han participado las piezas de tu colección?
Piezas del siglo XVIII han participado en 2007 en la exposición “Fiesta y simulacro” en Málaga, dentro del programa de exposiciones “Andalucía Barroca” promovida por la Junta de Andalucía; las mismas piezas participaron posteriormente en la exposición “España 1808-1814, de súbditos a ciudadanos” celebrada en Toledo en 2008 y 2009, y producida por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Ministerio de Cultura entre otros; para la exposición “Blanca y Radiante, de la invisibilidad a la presencia” en 2008, se cedieron diferentes piezas, un traje de novia de 1889, y accesorios, como un corsé de 1884 y un polisón. 

Exposición “Blanca y Radiante, de la invisibilidad a la presencia", 2008
Desde 2014 hasta el pasado mes de marzo, se han expuesto en una de las salas del Museo del Patrimonio Municipal de Málaga (MUPAM) el traje de baile de Worth de 1896 para ilustrar la fiesta burguesa, y un conjunto de blusa, falda y mantón de Manila de 1905 y 1910 respectivamente para ilustrar la fiesta popular.

Mantón de Manila, 1910 (MUPAM)
En marzo de 2015 se inauguró en el Museo Carmen Thyssen de Málaga, la exposición “Días de verano”, contando con varias piezas de la colección para su sala de contexto; un traje de verano de 1902-03, otro vestido de lino “garden party” de 1910, y dos trajes de baño de 1906-18, así como sombrillas y otros complementos. 

Al centro, Francisco, junto a la Baronesa Thyssen y el Alcalde de Málaga


¿Qué método de almacenamiento empleas para la conservación de las piezas?
El dedicarme profesionalmente a la Restauración y Conservación de obras de arte, y el haber realizado cursos sobre conservación textil, me ha ayudado a saber cómo proceder para conservarlas en las mejores condiciones. Las piezas que por su morfología y estado de conservación, permiten ser colgadas, se cuelgan en perchas acolchadas y protegidas con fundas de algodón o de polipropileno. Las más pesadas o delicadas, se almacenan en horizontal, en cajas de grandes dimensiones realizadas en cartón neutro.
Siempre están protegidas de la luz, y todas las piezas se desinsectan por anoxia antes de ser almacenadas, y periódicamente se controlan.  Los maniquíes y soportes expositivos son también fabricados para cada pieza, los realizo en materiales de museo.

Vestido de cóctel Eisa (Balenciaga). c.1953-55

Detalle de la etiqueta

¿Qué tipo de tejidos podemos encontrar en tu colección?
Fundamentalmente sedas, pero también algodón, lino y lana. En la indumentaria moderna están más presentes las sintéticas y artificiales. En cuánto a técnicas; encontramos tanto terciopelo, como damasco, tafetán y raso. Confecciones manuales, mecánicas y mixtas, así como bordados eruditos y populares. La mayoría de las piezas son en volumen. El textil plano está representado por los mantones de Manila, chales y mantillas de encaje. 




Vestido de novia. Pedro Rodríguez, 1957

Detalle de la etiqueta
Por último, hay algún dato interesante que quieras destacar o añadir.
El patrimonio textil en España ha sido infravalorado, muy al contrario de lo que sucede en otros países. Sin embargo, aunque tímidamente, parece que se comienza a poner en valor, los principales museos de este campo pasan calamidades, porque nuestra maltrecha cultura no les presta ni la atención, ni la dotación económica necesarias.


Zapatos femeninos 1790-95

Quitasol, 1851

Traje de recepción, 1876


"Una colección nunca está completa y siempre quedan lagunas. Las colecciones con el tiempo se van depurando, y se va siendo más selectivo. Lo más importante es la divulgación de las piezas que las componen, creo que los coleccionistas estamos obligados a ello". 

(Francisco Zambrana)














martes, 15 de marzo de 2016

LE MUSÈE DIOR. UN MUSEO CON ENCANTO (II)

Con este post, concluyo mi visita por el Museo Dior de Granville (Francia). Un pequeño museo con encanto, donde siempre hay muchas cosas que contemplar, pues sus exposiciones temporales siempre están en constante renovación.




En la primera parte, os mostré los jardines exteriores y la planta baja del museo. Hoy comparto las fotografías de la planta superior. Espero que os gusten, y que os animéis a visitar este hermoso museo dedicado a la memoria del gran maestro Christian Dior


La planta superior está dedicada a tres aspectos; el Atelier Dior, los recuerdos y la moda antigua que inspiraron al maestro, y por último, el trabajo realizado por los diferentes diseñadores, continuando su labor en la Maison Dior tras su fallecimiento, en 1957.  

Cuaderno de fabricación de la Colección Haute Couture P/V 1947


En 1947, el "Tailleur Bar" fue confeccionado en el atelier con la colaboración del joven Pierre Cardin


Las características de los modelos de los años 50 
Trench elaborado en gazar blanco con ancho cinturón en charol. Haute Couture P/V 1991
Gianfranco Ferré para dior
Colección Dior Héritage, París


El Atelier

Patrones del abrigo "Bar". Confeccionado en cachemire "Rouge Dior".
De la colección Haute Couture O/I 2012
Raf Simons para Dior

Patrones del abrigo "Bar". Confeccionado en cachemire "Rouge Dior".
De la colección Haute Couture O/I 2012
Raf Simons para Dior



Abrigo "Bar". Confeccionado en cachemire "Rouge Dior".
De la colección Haute Couture O/I 2012
Raf Simons para Dior

Vestido blanco de la colección Haute Couture P/V 2015
Al centro, el icónico modelo Haute Couture O/I 2000 de John Galliano para Dior.
A la izquierda, un modelo en tafetán de Yves Saint Laurent para Dior.
A la derecha, un conjunto en otomán de 1948

A la izquierda, traje largo confeccionado en satén violine y tul marrón. Haute Couture P/V 2012
John Galliano para Dior. En el extremo derecho, vestido de noche de lino blanco con aplicaciones de Valenciennes en negro.Haute Couture P/V 1949

Los modelos de Raf Simons que se inspiraron el icónico "Tailleur Bar" de 1947





Homenaje al perfume "Miss Dior"




La exposición quiso hacer una mención especial a aquellos modelos de Worth (el padre de la Alta Costura), así como  las láminas de moda antiguas que tanto inspiraron al maestro en su juventud.

Al centro, vestido de Worth confeccionado en  otomán de seda en color verde bronce,
tafetán, terciopelo de seda,  y tul de seda bordado con hilo de oro, ca. 1883.

A la izquierda, un modelo de verano  muselina de algodón y encaje, ca. 1900
Col. Musée de la Mode et du textile-Arts Décoratifs, París y Musée d´Art et d´Histoire, Granville


Galería de láminas de moda del siglo XIX y principios del XX



Por último, quiero cerrar este pequeño homenaje al legado de Christian Dior y a la visita a su museo, con estas dos maravillosas muñecas que visten sendos modelos de la colección "New Look". Ambas fueron regaladas por Dior en la navidad de 1949.

A la izquierda, la muñeca viste un vestido-abrigo New Look. Regalo de Dior a su ahijada Marie.
A la derecha, la muñeca viste un traje de cocktail New Look. Regalo de Dior a Beatrice Colle.
Colección privada.





Agradecimientos:

- Musée Dior (Granville) por las facilidades prestadas.

Fotografías:

Karin Wachtendorff

Fuentes consultadas:

- Benaïm, Laurence: Dior. La Revolutión du New Look. Rizzoli, New York, 2015