domingo, 15 de diciembre de 2013

BALENCIAGA EN BARCELONA

El pasado mes de agosto, tuve la ocasión de visitar el museo dedicado a la figura y obra de Balenciaga. De aquella visita os conté una primera parte en un post que elaboré en el mes de septiembre, titulado "Visita al Cristóbal Balenciaga Museoa", donde os prometí que escribiría una segunda parte dedicada a la exposición temporal que allí pude contemplar, denominada "Balenciaga y la Alta Costura en Barcelona. Proximidades y distancias".


Modelo de EISA. Barcelona, 1957-58
Imagen archivos Balenciaga, París.

Inaugurada el pasado mes de marzo, y prorrogada hasta marzo de 2014, en ella se nos muestra una parte de los fondos de la colección textil Antoni de Montpalau, junto a modelos procedentes de la Fundación Cristóbal Balenciaga.

La inauguración tuvo lugar en marzo de 2013.
Imagen cortesía AdM

Conferencia de presentación de la exposición.
De izda a dcha: Josep Casamartina, Miguel Elola y Miren Arzalluz
Imagen cortesía AdM

Desde los primeros años del siglo XX, la ciudad de Barcelona jugó un papel preponderante en la moda y la alta costura española. El buen hacer de sus modistos, el extraordinario desarrollo de la industria textil catalana, y su innegable conexión con la moda de París, lo hicieron posible.

Probadores de "La Innovación". Barcelona, 1941.
Imagen archivo AdM.
A partir de estos antecedentes, se inicia la exposición, donde se nos va relatando de forma cronológica la evolución de la alta costura catalana Sus influencias y sus "proximidades y distancias" respecto a la obra de Balenciaga. Relaciones que se inician cuando éste decide abrir en 1935  una casa en Barcelona (denominada EISA, nombre de su madre) animado por la centralidad e importancia de la ciudad en el campo de la alta costura, y por su amistad con el creador Pedro Rodríguez, cuya casa de costura era ya una de las más importantes del país.
 

Figurín de un modelo de Pedro Rodríguez. Tinta y gouache sobre papel. Barcelona, ca. 1935-1936
Imagen archivo AdM

En la exposición también podréis contemplar ilustraciones y revistas de la época.
Revista Tricornio. Modas Badía, años 30.
Imagen cortesía Col. AdM

La presencia de Balenciaga en Barcelona fue siempre discreta. Presentaba sus colecciones de forma exclusiva, rehusando participar en los desfiles corporativos del sector, lo cual no fue óbice para gozar de una consolidada y fiel clientela. Sin embargo, con el estallido de la Guerra Civil española, tendría que cerrar su taller y establecerse en París, donde se consagraría a nivel internacional.

La modelo Lolita Laporte, con un vestido de Balenciaga.
Jardines casa EISA, Barcelona 1942.
Imagen Archivo Col. AdM


Asunción Bastida. Barcelona, 1945. Conjunto compuesto de vestido y bolero. Lino azul bordado.
Imagen cortesía Col. AdM

Tras la guerra, Balenciaga reabrió sus casas de Madrid, San Sebastián y Barcelona. Al mismo tiempo, los modistos catalanes creaban en 1940, la Cooperativa de Alta Costura, organización liderada en Barcelona  por cinco de los grandes: Pedro Rodríguez, Manuel Pertegaz, Asunción Bastida, Santa Eulalia y El Dique Flotante, junto a otras casas menos conocidas como Argon, La Física o La Innovación.


Bordados Luguel. Barcelona, ca. 1947-1960. Muestras para Pedro Rodríguez, Carmen Mir, Pertegaz, Asunción Bastida y otras casa de alta costura de Barcelona.
Imagen cortesía Col. AdM
EISA. Barcelona, ca. 1948. Capa de noche de blonda negra sobre tafetán de seda color marfil.
Imagen cortesía Col. AdM
Casa Argon. Barcelona, 1949. Vestido de novia en raso Jacquard de seda.
Imagen cortesía Col. AdM
 Casa Rosser. Barcelona, ca. 1950. Terciopelo chiffon bordado con paillette, pedrería y mostacillas.
Imagen cortesía Col. AdM
Carmen Mir. Barcelona, 1954. Vestido de noche de organza con bordados en negro de la casa Luguel de Barcelona.
Imagen cortesía Col. AdM
Carmen Mir. Barcelona, ca. 1957. Vestido de novia de seda color marfil y cola que parte de los hombros.
Imagen cortesía Col. AdM
 
Un destacado grupo de grandes y pequeñas empresas sombrereras como Martí, Modas BadiaRius de Forns entre otras se sumaron a la cooperativa.

Especialmente interesante es la muestra de sombreros de los años 50 y 60 que podréis ver en la exposición.
Imagen cortesía Col. AdM


Las magníficas creaciones de Balenciaga fueron siempre fuente de inspiración para otros creadores. Su influjo no tardó en evidenciarse en las mejores colecciones barcelonesas. Y así fue hasta el año 1968, año en el que Balenciaga, -después de 51 años de trabajo- decidió retirarse y cerrar sus casas de París, Madrid, San Sebastián y Barcelona.


Pedro Rodríguez. Barcelona, ca. 1968-70. Vestido de noche de punto de seda con fruncido que parte de los hombros hasta las rodillas.
Imagen cortesía Col. AdM

Tras su marcha, su estela quedaría profundamente marcada entre algunos nombres consagrados de la alta costura catalana como Pertegaz, y también en la moda prêt-à-porter, con exponentes más cercanos en el tiempo, como Josep Font.




Agradecimientos:

Josep Casamartina Parasols, Comisario de la exposición y Director de la Col-lecció textil Antoni de Montpalau (AdM), quien ha tenido la amabilidad de cederme las imágenes de la exposición que ilustran este post.

Rosa Martin i Ros. Historiadora de Tejidos e Indumentaria, y asesora científica de la exposición.

Miren Arzalluz. Historiadora de la Moda y especialista en la obra de Balenciaga.

Cristóbal Balenciaga Museoa




Para saber más sobre la Colección Antoni de Montpalau:








sábado, 23 de noviembre de 2013

PIERRE YANTORNY, EL ZAPATO HECHO ARTE

El Museo Internacional del Calzado en Romans (Francia), recibió hace algunos años una valiosa donación particular. Un legado que suponía el fin del misterio que rodeaba a la figura de Pierre Yantorny, uno de los creadores de zapatos más interesantes de la historia. 
A través de multitud de documentos, fotografías, zapatos, modelos de hormas, y un diario de trabajo, por fin ha sido posible conocer y comprender a fondo las técnicas que empleaba para la elaboración de calzado de lujo.
Página del diario de Yantorny, donde se alude a una de sus creaciones más famosas: "Le soulier en plumes", creado como objeto artístico de contemplación estética y no para su venta.

"Le soulier en plumes". Zapatos realizados con minúsculas plumas de aves japonesas.
Fotografía Joël Garnier
Colección Museo Internacional del Calzado, Romans.

Pierre Yantorny nació en Italia en 1874. De familia humilde, su nombre original era Pietro. Sin apenas asistir a la escuela, a los doce años comenzó a trabajar como aprendiz de zapatero, donde se inició en el oficio. Más tarde, a los 17 años se marchó a París, donde trabajó para un comerciante que vendía zapatos para las principales casas de París, lo cual le permitió perfeccionar su técnica.
En 1899, viajó a Londres, donde vivió durante dos años. Allí aprendió todo sobre la fabricación de pernitos y hormas. De regreso a París, se estableció en la calle del Faubourg de Saint-Honoré, como fabricante de hormas para zapateros. 

Hormas y pernitos fabricadas por Yantorny.
Colección MET Museum
Años después, Yantorny estableció su taller en la plaza Vêndome, donde, para atraer a los clientes más ricos de la ciudad, hizo colocar un letrero en la ventana que decía: <<Le bottier le plus cher du monde>> frase que le sirvió como reclamo comercial, y con la que consiguió sus propósitos.

Zapato que perteneció al Duque de Guise. París, ca. 1912
Colección Museo Internacional del Calzado, Romans.



Chinelas de seda labrada. París, ca. 1912.
Colección MET Museum

Con el tiempo, Yantorny se convirtió en un verdadero maestro en el arte del calzado. Adquirió tanta fama y prestigio, que para encargarle un par de sus preciados zapatos a medida, los clientes debían entregar un depósito previo de 500 Francos, y asistir a 7 u 8 sesiones de prueba hasta lograr un resultado realmente perfecto.

Recibo de Yantorny.
Colección Museo Internacional del Calzado, Romans.
 
Sus clientes eran recibidos solo mediante cita previa. Entre ellos, aristócratas franceses, rusos, y sobre todo, mujeres muy adineradas, como la norteamericana de ascendencia española y cubana, Rita de Acosta Lydig, quien le encargó más de 300 pares, y con la que mantuvo una relación comercial singular, pues ambos compartían la misma fascinación por los tejidos antiguos, siendo Yantorny un gran entendido en el tema. Algunos de esos modelos para Rita se fabricaron con sedas brocadas, terciopelos y encajes adquiridos a coleccionistas.

Rita de Acosta Lydig, fotografiada en 1913 por Adolf Meyer. 
Luce zapatos con hebilla de Yantorny. Imagen Colección MET Museum

Rita de Acosta Lydig (1880-1929), fue sin duda una de las clientas favoritas de Yantorny. Mujer de gran belleza y elegancia, era un icono de la moda neoyorkina de principios del siglo XX. Gracias a ella, Yantorny alcanzó fama entre los estadounidenses ricos.


Modelo de seda y encaje antiguo fabricado por Yantorny para Rita de Acosta Lydig. París, ca. 1914
Colección MET Museum


Modelo de seda y lentejuelas fabricado por Yantorny para Rita de Acosta Lydig. París, ca. 1924
Colección MET Museum

Yantorny también diseñó para Rita los baúles donde se guardarían los zapatos, cada par con sus correspondientes pernos, y las iniciales de ella grabadas en cada uno. Aquellos hermosos baúles de cuero ruso, forrados con terciopelo, eran auténticas maravillas. Uno de esos ejemplares se conserva hoy en día en el Metropolitan Museum de Nueva York, donado en los años 50 por una sobrina de Rita.

Baúl fabricado por Yantorny para Rita de Acosta Lydig
Colección MET Museum


Modelo de seda labrada fabricado por Yantorny para Rita de Acosta Lydig. París, ca. 1914
Colección MET Museum
Modelo de seda y encaje antiguo fabricado por Yantorny para Rita de Acosta Lydig. París, ca. 1914
Colección MET Museum



Yantorny recibió múltiples premios y reconocimientos en vida, sin embargo falleció en 1936 sin poder cumplir uno de sus sueños, la creación de una escuela de zapatería ubicada en algún lugar tranquilo, donde los jóvenes con talento, aprendieran sus técnicas lejos de las distracciones de las grandes ciudades.
Zapatos de noche en piel, metal y piedras falsas. París, ca. 1925-30
Colección MET Museum



Zapatos de piel con sus hormas y pernitos. Paris, 1925-30
Colección MET Museum



Zapatos de piel blanca con lazos de seda. París, ca. 1925-30
Colección MET Museum
Siempre me ha gustado la ideología de Yantorny, un hombre hecho a sí mismo, un trabajador incansable, para quien lo fundamental era la comodidad que aportaba el zapato bien hecho. Para quien era requisito indispensable que el zapatero dominase la técnica a la vez que la creatividad. Creo que esta máxima también es aplicable a otros ámbitos de la moda, como en el caso de la Alta Costura.


Chinelas de seda labrada. París, ca. 1913.
Colección MET Museum

A menudo solía decir:
<<Mi única preocupación es combinar constantemente la tradición con la creatividad artística>>

<<Mi único objetivo es legar a las generaciones futuras una obra de arte en forma de zapato>>


Actualmente, las creaciones más significativas de Yantorny se reparten en entre el Metropolitan Museum de Nueva York y el Museo Internacional del Calzado de Romans.



 

Bibliografía

* Bossan, Marié-Josephe: El arte del zapato
* Cintora, pilar, : Historia del Calzado



lunes, 28 de octubre de 2013

LA COLECCIÓN DE INDUMENTARIA RUSA DE NATALIA SHABELSKY

Concluyo aquí mi trilogía sobre moda rusa, iniciada con dos post dedicados a la figura de Alexandre Vassiliev; el primero, a su fabulosa colección de trajes antiguos, y el segundo a uno de sus libros, donde se analizaba la moda infantil en los tiempos de la Rusia Blanca.
Konstantin Makovski: "Muchacha hilando en la rueca"
Imagen via La Rusie d´Aujourd´hui 
En esta ocasión, me centraré en  la colección de indumentaria tradicional de los siglos XVIII y XIX,  que en su día formó la aristócrata rusa  Natalia Shabelsky (1841-1905). Para ello, he recurrido a las imágenes de una parte de esa colección, que actualmente se encuentra depositada en el Costume Institute, del Metropolitan Museum de Nueva York.


Traje y tocado femenino. Siglo XVIII
Colección Shabelski. MET Museum, Nueva York

Natalia Shabelsky fue una apasionada amante de la indumentaria tradicional de su país, hasta el punto de llevarle a recorrerlo entre 1870 y 1902. Años que dedicó a adquirir tejidos y prendas que empleaban las campesinas ricas, en las ocasiones festivas. Poco a poco, consiguió reunir una interesante y extensa colección, con piezas procedentes de todos los rincones de Rusia.

. Traje femenino. Colección Shabelski. Siglo XVIII.
MET Museum, Nueva York


Traje de novia con velo. Región de Uzbekistán.
Siglo XIX. Colección Shabelsky. MET Museum


Sarafán y tocado femenino. Siglo XIX
Colección Shabelsky. MET Museum, Nueva York

Pese a que  las distintas regiones rusas, presentan diferencias de tipo geográfico, climático, social y económico, existe una prenda femenina de uso común a casi todas ellas. Se trata del Sarafán, una especie de vestido largo y muy amplio con tirantes. Desde fines del siglo XVIII, y durante el siglo XIX, las campesinas medias confeccionaban sus sarafanes con telas de lino y algodón tejidas localmente. A su vez, las campesinas ricas, preferían los damascos y sedas brocadas de importación.


Conjunto en damasco de seda, ca. 1840-80
Colección Shabelsky. MET Museum

En invierno, sobre el Sarafán, suele emplearse una chaquetilla corta acolchada, que puede ir forrada con piel en su interior. A menudo está decorada con ricos bordados, galones y flecos de hilos metálicos, mostrando unos pliegues tubulares muy característicos en la espalda.


 Chaquetilla con pliegues tubulares en la espalda

A las campesinas rusas también les gustaba llevar velos y chales como complemento, destacando las antiguas tradiciones moscovitas,  del bordado naturalista con hilos de oro. Tipología que se extendió a lo largo del Volga y Norte de Rusia.

Chal de seda con bordados florales en hilo de oro, ca. 1800-15
Colección Shabelski. MET Museum, Nueva York

Sin embargo, uno de los elementos más espectaculares, y significativos de la indumentaria tradicional es, sin duda, el espectacular tocado, denominado Kokoshnik. En Rusia lo llevaban tanto las doncellas como las mujeres casadas, aunque estas últimas le añadían un velo posterior para cubrir su cabello, como símbolo de modestia. 

A continuación os muestro alguno ejemplos de las múltiples variedades existentes.


Último cuarto del siglo XVIII.
. Colección Shabelski. MET Museum, Nueva York


 Ca. 1800-1880.
Colección Shabelski. MET Museum, Nueva York


 Siglo XIX
 Colección Shabelski. MET Museum, Nueva York

El denominador común a los kokoshniks de todas las regiones, es la abundante y recargada ornamentación. En las zonas del norte, se adornaban preferentemente con aljófares, mientras que en las del sur, prevalecen los bordados a base hilos de lana teñida.


Primer cuarto del siglo XIX.
 Colección Shabelski. MET Museum, Nueva York
Konstantin Makovski: "Rerato de una joven"
Imagen via La Rusie d´Aujourd´hui 

En su intento por la modernización de Rusia, Pedro el Grande prohibió el empleo del kokoshnik a las mujeres de la nobleza, tratando de implantar las modas francesas. Sin embargo, años más tarde, Catalina la Grande levantó la prohibición, y lo puso de moda en la Corte, creando así "el estilo ruso". 


Siglo XIX
Colección Shabelski. MET Museum, Nueva York



Ivan Kramskoi: "María Feodorovna", 1880. Luce un kokoshnik de diamantes.
Imagen via La Rusie d´Aujourd´hui 



Kokoshnik nupcial
Imagen via La Rusie d´Aujourd´hui 

Este singular complemento, perduró hasta la década de 1920 como tocado nupcial. Las jóvenes esposas del medio rural, lo lucían hasta que nacía su primer hijo. A partir de entonces, solo lo llevaban en fiestas y ceremonias. 

La Princesa Orlova-Davydova  vestida al estilo ruso en un baile de disfraces, 1903
Imagen via La Rusie d´Aujourd´hui 


Gracias a esta magnífica colección, es posible conocer un poco más de cerca, la cuidada belleza y esplendor de los tejidos y bordados tradicionales de los pueblos eslavos orientales, donde confluyen la mezcla de culturas entre Oriente y Occidente.








*El resto de la colección de Natalia Shabelsky se encuentra repartida entre el Museo de Bellas Artes de Boston, el Museo de Arte de Cleveland, y el Museo Ruso de Etnografía de San Petersburgo.




*Fuentes y bibliografía:

 La Russie d'Aujourd'hui.

htt p://www.metmuseum.org/

- AAVV: Trajes de Rusia en el siglo XVIII


- Aleshina, Tatyana y Yefimova, Luisa: Russian elegance.